El titular de SEMARNAT indicó que la vigilancia será permanente las 24 horas del día para poder informar de manera oportuna a la población · La flora y fauna del Área Natural Protegida Izta-Popo no ha sido afectada por las emisiones volcánicas registradas en las últimas semanas
El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan José Guerra Abud, encabezó una reunión de trabajo con autoridades del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), de Protección Civil de Gobernación y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) para coordinar acciones de prevención ante el posible aumento de actividad volcánica en el Popocatépetl, que actualmente está en semáforo amarillo fase 3.
El Secretario Guerra y el Director del Cenapred, Enrique Guevara Ortiz, señalaron que aun cuando el volcán se encuentra en etapa de estabilidad, la vigilancia será permanente las 24 horas del día para poder informar de manera oportuna a la población en caso de que la situación cambie; asimismo, se han realizado protocolos de coordinación entre los tres órdenes de Gobierno en caso de que sea necesario evacuar a las poblaciones aledañas.
Por su parte, el Subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental de la SEMARNAT, informó que la SEMARNAT cuenta con 12 estaciones de monitoreo (seis fijas en Tlaxcala y una en el Estado de México), así como cinco móviles (dos en Puebla, una en Tlaxcala, una en Hidalgo y otra en el Estado de México) para medir partículas suspendidas y bióxido de azufre, que son las sustancias que tienen mayor incidencia en la salud humana.
El funcionario federal explicó que todas las mediciones registradas son concentradas y analizadas en el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y se comparten todos los días con el Cenapred y la Secretaría de Salud para que tomen las medidas adecuadas para proteger a la población.
En su intervención, el Comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Luis Fueyo Mac Donald, Comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas, aseguró que en el Parque Nacional Izta-Popo, cuya extensión es de 40 mil hectáreas, no se han registrado daños a la flora y fauna, y a los turistas se les orienta para que no permanezcan por mucho tiempo en la zona.